1. ¿Qué es la Misión Joven?
La Misión Joven es, con la ayuda de Dios, algo parecido
a esto:
Pero, siendo grande, tu pequeña ayuda es indispensable:
2. Lo primero: pensar en los demás.
Y eso lleva a hacerse algunas preguntas personales:
¿Voy a mi bola o me esfuerzo por pensar en los demás?
¿Cómo trato a los demás?
Es curioso: ¡a veces nos sorprende que me traten del mismo modo!
La caridad es siempre lo primero:
por eso hay que procurar tratar bien a todos y no quemarme con nadie, ni siquiera
con…, pero es mejor que lo veas por ti mismo.
|
|
¿Estoy preocupado sólo por satisfacer mis caprichos? ¿Voy por la vida ensimismado,
y embebido en mis cosas?
… Por eso, a veces, me pasa lo que pasa…
3. Pensar en los demás lleva a respetarles, a quererles, a mostrarles con nuestra
vida quiénes somos, dando la cara como cristianos.
Me atrevo a dar la cara como cristiano… ¿o me conformo con esto?
¿Tengo personalidad? ¿Estoy dispuesto a ser un cristiano maduro, con capacidad para vivir a contracorriente de las costumbres y modas dominantes, o actúo como estos
niños?
Los primeros cristianos –un puñado de mujeres y de hombres como tú- llevaron a Cristo
hasta el último rincón. ¿Y nosotros…qué hacemos?
|
|
4. Si quiero que mis amigos le conozcan bien, primero tendré que conocerle yo bien
a fondo y de verdad…
Ya sé que Dios no es así. ¿Cuándo me quitaré esa imagen falsa
de Él?
Si tengo solidez interior y conozco a fondo las bases de mi fe, no me pasará como
a estos…
5. Y además de conocerle, aprenderé a hablar de Él
Porque a veces hablamos de Él
y pensamos que los demás no nos entienden. Puede ser. Pero en muchos casos… ¿no
nos sucederá como a ésta?
6. Mis conversaciones con mis amigos sobre Dios me ayudarán a descubrir el sentido
de la vida y la razones de la fe.
Y nos preguntaremos: ¿qué buscamos realmente en
esta vida? Y eso que buscamos… ¿merece la pena?
|