patricia: Volver

Yo solo quería contar mi experiencia por si alguno le podría ayudar.
Yo era una de esas chicas que le encantaba salir de fiesta con los amigos, ya sabéis, los fines de semana o incluso a veces entre semana. Hasta aquí todo bien, el problema es cuando pones esto como principio y fin de tu vida, es decir, el tema de la noche, los ambientes que hay, el alcohol. Con el paso del tiempo todo eso me fue envolviendo hasta el límite de llegar a dormir 2 ó 3 horas, y al día siguiente ir a trabajar con una cara que ya os podréis imaginar, tanto es así que no podía pasar un fin de semana sin que saliera, sentía que me daba algo si no lo hacía.
Yo no hacía mas que buscar algo que me llenara el corazón, quizás algún chico, amigos, buscaba, buscaba y buscaba, pero no encontraba nada que mereciera la pena.
Y empecé a caer en malos hábitos, como los amigos que tenía que siempre me arrastraban a beber o a ir de ligoteo sin ton ni son, engañando a los chicos, más bien jugando con ellos. me vi incapaz de poder querer a alguien de verdad.
Pero yo veía que todo esto no me daba la vida, no me llenaba, todos los domingos me despertaba hecha polvo, muy triste y con muy mal cuerpo, sabía que algo no iba bien.
Yo vengo de una familia cristiana, pero no le daba importancia a ésto, mis padres me habían estado inculcando desde pequeña cosas de Dios, etc... Pero Él quiso que lo viviera en mis propias carnes, sentirme como un verdadero despojo para salir a buscarle.
Visto que nadie ni nada me llenaba, como último recurso, me pasé un día por la Iglesia y desde entonces no me he vuelto a marchar, porque es el único sitio donde se me ha acogido tal y como era, sin reproches, ni explicaciones. Sólo dejé que el Señor actuara en mi vida y me cambió a mis "amigos" por una comunidad cristiana que me dice la verdad que necesito escuchar, y lo mas importante es que me ha concedido a un chico maravilloso, pecador también como yo, y que me quiere tal y como soy, y el Señor nos ha concedido el poner una fecha para casarnos el año que viene. UN AUTÉNTICO MILAGRO.
Con todo esto quiero decir, que el Señor tiene una historia de salvación maravillosa con cada uno de nosotros, solo hay que dejarle a el que actúe, ponerse en sus manos y que sea su Voluntad.

quiƩnes somos contacta alguna sugerencia?